Cuando un bebé nace, se abren infinitas posibilidades para él. Durante el primer año de vida, experimenta su principal desarrollo. Por tanto, es cuando se necesitan más cuidados para que éste crezca sano y feliz.

Por este motivo, es imprescindible que, durante el primer año de vida, acuda a todas las citas con el pediatra recomendadas. El objetivo de éstas es detectar posibles enfermedades congénitas e infecciosas. Pero también hay otros, como inculcar pautas para una vida saludable o impulsar un ambiente familiar adecuado.

Hoy, os contamos cuáles son las citas a las que no podemos faltar con el pediatra y qué debe tratarse. De esta forma, sabremos de antemano qué esperar de cada una de ellas y, así, podremos estar preparados.

Recién nacido

A partir del quinto día de vida del bebé, debemos acudir al pediatra para realizar un primer contacto. En esta cita, se realiza la prueba del talón, cuyo objetivo es detectar si nuestro bebé tiene fenilcetonuria, una enfermedad que afecta al metabolismo.

También se abre el historial médico del bebé. Para ello, se abordan una serie de cuestiones: antecedentes maternos, historial del embarazo y antecedentes familiares. Asimismo, es conveniente tratar el tema de la lactancia para que el pediatra conozca nuestra posición.

Primer mes

Al cumplir el mes, debemos revisar con nuestro pediatra el calendario de vacunas de nuestro bebé. En esta cita, se realiza un análisis visual, auditivo y físico del peque, y se actualizan los datos relacionados con su talla, peso y perímetro craneal.

En esta valoración, el pediatra debe prestar atención a la cabeza, al cuello, al sistema neurológico, al sistema cardiopulmonar, a las habilidades psicomotoras del bebé y a la coloración de la piel. El fin de esta exploración es encontrar posibles anomalías en el desarrollo del bebé.

Segundo mes

En el segundo mes, se lleva a cabo la primera vacunación del bebé (Difteria, Hepatitis B, Tétanos…). Como en la cita anterior, se comprueba que el bebé se desarrolla de forma correcta controlando su talla, peso y perímetro craneal.

Además, se pone a prueba su desarrollo psicomotor para comprobar que sus reflejos son los correctos y el bebé actúa de forma adecuada ante los estímulos que se presentan frente a él.

Cuarto mes

En el cuarto mes de vida, las vacunas del bebé continúan (Difteria, Tos ferina acelular, Polio inactivada…). Siguiendo el mismo patrón que en las citas anteriores, se tiene que llevar a cabo una exploración física. En esta ocasión, hay que prestar atención a las caderas, a los genitales, al desarrollo psicomotor y a las fontanelas (separaciones existentes entre los huecos del cráneo del bebé).

Sexto mes

La revisión del sexto mes es similar a la del cuarto, pero no debemos perdernos esta cita con el pediatra. Se continúa con la vacunación (Difteria, Tétanos, Hepatitis B…).

Por otro lado, es recomendable que hablemos con el pediatra sobre otras cuestiones que afectan a la salud de nuestro bebé, como la alimentación, pues, por lo general, comienza la alimentación complementaria.

Noveno mes

En la última cita del primer año, la conversación debe girar en torno a cuestiones específicas sobre la salud del bebé: alimentación durante el segundo año de vida, cuidados e higiene, prevención de accidentes…

Además, en esta etapa, es recomendable que reforcemos la autonomía y autoestima de nuestro peque, además de nuestro vínculo afectivo con él. Si tenemos dudas, ¡aprovechemos esta cita para que no se quede nada en el tintero!

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