Si vuestro bebé ha nacido o va a nacer en verano, es posible que estéis preocupados. Las altas temperaturas pueden no ser un buen acompañante para sus primeros días. Sin embargo, si tenéis cuidado, debéis saber que nacer en verano sólo va a tener consecuencias positivas en el desarrollo del peque.

Para que todo marche correctamente, es importante que el bebé esté siempre en un lugar fresco. Si suda de forma excesiva, puede que aparezca en su piel “sudamina”. Estos son unos pequeños granos que, aunque no son peligrosos, pueden causarle picores al bebé. Si queréis información más detallada, sólo tenéis que hacer click aquí.

Con esta precaución indicada, ahora llega el momento de saber cuáles son los beneficios de que vuestro bebé haya nacido en verano. No son pocos, ¡y seguro que algunos ni os los habíais planteado!

Su altura

En sus primeros meses de vida, que coinciden con una época de buen tiempo, la exposición a la luz del sol hace que se eleven sus niveles de vitamina D –si queréis más información sobre ésta, quizás os interese este artículo-. Como consecuencia, es posible que el peque sea más alto de lo habitual y, además, tenga una densidad ósea mayor que la de otros bebés nacidos en otra época.

¡No es ninguna mentira!  Se ha comprobado con un estudio realizado durante más de 18 años en la universidad de Bristol. ¡Tiene base científica!

La lactancia

Con el calor, aumenta la frecuencia con que los bebés tienen diarreas. Sin embargo, si tu bebé se alimenta de leche materna, estará más que protegido. Lo mismo ocurre con la deshidratación. Con la lactancia, no tendréis que preocuparos de que el bebé tenga bajos niveles de agua en su organismo.

Si no le damos el pecho directamente, sino que utilizamos un biberón, debemos tener especial cuidado. Es importante que los lavemos y esterilicemos con bastante frecuencia y de forma correcta. Para ello, podemos utilizar un esterilizador de microondas o bolsas de esterilización si estamos de viaje o fuera de casa.

Su tendencia a ponerse malo

Los bebés que nacen en verano tienen menos posibilidades de sufrir ictericia, es decir, una coloración amarillenta de la piel cuando tienen exceso de bilirrubina en su cuerpito. Si la padece, se recuperará de forma más rápida gracias a su exposición a la luz del sol.

Asimismo, tienen menos posibilidades de padecer problemas respiratorios. Cuando aparecen las primeras complicaciones, los peques tendrán unos cinco o seis meses, por lo que estarán más preparados para hacer frente a cualquier tipo de inconveniente que pueda surgir. Su sistema inmunológico, aunque todavía inmaduro, estará más desarrollado.

Su carácter optimista

Un estudio realizado por el psicólogo Richard Wiseman determina que los bebés nacidos en verano tienen un carácter más optimista. Según éste, se debe a que el buen tiempo invita a la interacción: en verano, los papis tienen más tiempo para pasar con sus hijos. Se van de excursión o de viaje, dan largos paseos…

Su trayectoria profesional

Un estudio de Umea, una universidad sueca, afirma que los bebés nacidos en verano tienen mayores probabilidades de tener éxito profesional cuando llegue la adultez. Esto se debe principalmente a su carácter emprendedor y aventurero, posible consecuencia del buen tiempo en sus primeros meses.

Con las excursiones y viajes, el bebé interactúa de forma más cercana con el mundo que le rodea, lo que estimula sus sentidos. Tienen más ganas de descubrir todo cuanto existe a su alrededor.

Ventajas para las mamis!

Que el peque nazca en verano también tiene ventajas para las mamis. Si das a luz en la época estival, no tendrás que soportar el calor con la gran tripa. Además, el buen tiempo te animará, por lo que la probabilidad de sufrir depresión posparto será menor.

Por otro lado, al ser verano, es posible que tu pareja tenga vacaciones, por lo que podrá acompañarte durante las primeras semanas de vida del bebé, que suelen ser las más difíciles para todos.

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