Cuando estás buscando un embarazo, te pasas los primeros días tras haber mantenido relaciones sexuales buscando señales que indiquen que la fecundación ha sido exitosa y estás esperando un bebé… ¿Cuáles son estos primeros síntomas? ¿Cuándo pueden aparecer?

¿Cuáles son los primeros síntomas de embarazo? 

Estos son los primeros síntomas que pueden surgir al quedarse embarazada, aunque no todas las mujeres los experimentan al mismo tiempo ni con la misma intensidad, por lo que no indican por sí solos que se haya logrado el embarazo o no.  

– Amenorrea o ausencia de regla: el retraso de la menstruación es, sin duda, el síntoma más evidente ya que, generalmente, es el que nos da la clave para realizar una prueba de embarazo que confirme si se ha logrado o no la gestación. Se aconseja esperar al menos dos días a la fecha de la regla para que el test de embarazo no dé un falso negativo ya que estos test reaccionan con la hormona gonadotropina coriónica humana (hGC), la llamada hormona del embarazo, que va aumentando desde el momento de la implantación y, si la prueba se hace muy pronto, puede que aún no sea lo suficientemente alta como para que el test lo detecte. 

– Náuseas: en torno a un 50% de las gestantes padece este incómodo síntoma que, aunque se denomina náuseas matutinas, pueden aparecer en cualquier momento del día. Muchas veces van acompañadas de vómitos y pueden ser más o menos intensos y frecuentes. La buena noticia es que suelen desaparecer al acabar el primer trimestre ya que se piensa que aparecen a causa del incremento de la hormona gonadotropina coriónica humana, por lo que van desapareciendo al equilibrarse esta hormona.  

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– Mareos: el aumento del volumen sanguíneo y de los cambios en la presión arterial puede causar ligeros mareos, sobre todo al cambiar de postura, levantarse de la cama o ponerse de pie.  

– Hipersensibilidad mamaria: dolor, sensibilidad, tirantez y crecimiento son algunos de los cambios habituales en los senos en las primeras semanas de gestación, aunque al principio pueden confundirse con los cambios propios del síndrome premenstrual. Cada pecho crecerá una media de 5 cm y aumentará 1,5 kg de peso en el transcurso del embarazo. También los pezones sufren cambios volviéndose más grandes y oscuros. La aréola se hincha y en ella aparecen pequeñas protuberancias, conocidas como tubérculos de Montgomery. 

– Cansancio y sueño: el organismo trabaja a un ritmo increíble en estas primeras semanas de gestación, lo que nos puede provocar mucho cansancio y sueño. Además, el aumento de los niveles de la hormona progesterona también causa cansancio y sueño. Procura descansar siempre que puedas.  

– Hemorragia o ligero manchado vaginal: tener un ligero sangrado vaginal en las primeras semanas es habitual y no debe preocupar siempre que sea ligero y de color rosado o marrón. En este caso, puede tratarse del sangrado de implantación, que se produce a los 7 o 10 días de la implantación del embrión; o de pequeños sangrados causados por el aumento de la irrigación sanguínea del útero. Si es abundante, de color rojo intenso y va acompañado de color abdominal fuerte, puede ser síntoma de aborto y se aconseja acudir a urgencias.  

– Cólicos o dolores abdominales: son similares a los dolores menstruales y están causados por la implantación y por las contracciones que sufre el útero para alojar al embrión en desarrollo.  

– Estreñimientolos cambios hormonales hacen que el sistema digestivo se ralentice, lo que puede provocar estreñimiento.  

– Congestión nasal: el aumento de los niveles hormonales y de la producción de sangre puede hacer que las membranas mucosas nasales se inflamen y se sequen, lo que puede causar congestión nasal y ronquidos al dormir.  

– Aversiones alimentarias: de repente, puedes notar que alimentos que antes te encantaban, te producen asco y náuseas. Estas preferencias alimentarias pueden atribuirse a cambios hormonales. 

– Sensibilidad olfativa: el sentido del olfato se agudiza, lo que hace que percibamos los olores con más intensidad, lo que se conoce como hiperosmia. Esto puede hacer también que desarrollemos aversión a olores que antes nos gustaban, especialmente agradables como perfumes.  

– Aumento del apetito: el hambre se incrementa y pueden aparecer también deseos irrefrenables por comer ciertos alimentos (los llamados popularmente antojos). Por el contrario, otras mujeres pierden el gusto por la comida (hipogeusia). 

– Cambios de humor: los cambios hormonales pueden provocar cambios bruscos de humor, por lo que se puede pasar del llanto a la risa con facilidad.  

– Subida de la temperatura basal: la temperatura corporal basal es la que alcanza el cuerpo durante el sueño y se toma al despertarse. Esta aumenta repentinamente (de 0,2 a 0,5 grados) el día después de la ovulación y, si se produce la concepción, se mantiene elevada durante más de dos semanas.  

– Aumento de la micción: las ganas de orinar se hacen más frecuentes durante el primer trimestre a causa de las hormonas que relajan los músculos, del aumento del tamaño del útero y del aumento de líquidos en el organismo. 

– Incremento de la secreción salival o sialorrea: la producción de saliva se multiplica en el embarazo, probablemente también a causa de las hormonas. 

¿Y si no noto ningún síntoma? 

Como decíamos al principio del artículo, no todas las mujeres experimentan estos síntomas ni lo hacen desde el mismo momento. Incluso es posible que el único síntoma que notes sea la amenorrea. No debes preocuparte, no significa que vaya algo mal en el embarazo.  

¿Cuándo aparecen los síntomas de embarazo? 

Algunos síntomas pueden aparecer pocos días después de la fecundación, como un ligero dolor abdominal al producirse la implantación; mientras que otros aparecen una semana después, como el sangrado de implantación en aquellas mujeres que se produce. 

No obstante, en general, la mayoría de los síntomas mencionados más arriba van surgiendo unas dos semanas después de la fecundación, cuando la hormona gonadotropina coriónica humana, responsable de algunos síntomas, y la hormona progesterona, comienzan a elevarse.  

Otros síntomas se van desarrollando gradualmente en las primeras semanas de embarazo, cuando la mujer ya ha confirmado su situación con un test de embarazo e incluso con la primera visita al ginecólogo.  

Fuentes: 

Goetzl, Laura (2006), Concepción y embarazo a partir de los 35, Pearson Educación. 

Blott, Maggie (2015), Tu embarazo día a día, Barcelona, Ed. Planeta. 

Huggins-Cooper, Lynn (2005), Maravillosamente embarazada, Madrid, Ed, Nowtilus. 

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