
La ansiedad o angustia por la separación es una etapa normal en el desarrollo psicológico de todos los bebés que empieza hacia los 8 meses y dura hasta los 3 años. Por lo tanto, no debemos preocuparnos si nuestro hijo la sufre, aunque es conveniente saber cómo actuar para que no vaya a más y vaya despareciendo sola.
La ansiedad por separación es el primer miedo que surge en todos los bebés hacia los 8 meses. En este momento, los bebés se dan cuenta de que son personas diferentes de sus padres y de que, cuando estos se van o se alejan de ellos, pueden no volver. Eso hace que, cada vez que tienen que alejarse de sus figuras fundamentales de apego, cuidado y protección (generalmente, los padres), lloren, se enfaden, griten o tengan rabietas.
Los niños pequeños no entienden el concepto del tiempo, de modo que no saben que mamá o papá volverá, por lo que se sienten inquietos en su ausencia. Además, para el bebé es igual si mamá está en la cocina o en la oficina, él se siente igual en cuanto no la ve y puede llorar solo porque sale de la habitación.
Esta respuesta emocional puede ser muy preocupante y agobiante para los padres, que sienten que no pueden despegarse del bebé ni un segundo o sufrirá, pero es una etapa evolutiva normal en todos los bebés que va reduciéndose gradualmente hasta desparecer hacia los 3 años.
Solo si pasada esta edad se mantiene, habría que preocuparse y consultar con un experto en psicología ya que puede convertirse en un Trastorno de Ansiedad por separación que requiera psicoterapia. Pero, como decimos, es algo muy poco habitual.
Hasta los 3 años, los niños suelen sufrir ansiedad por separación. No obstante, no todos los niños son iguales. Algunos lo superarán antes y otros un poco más tarde. Los síntomas principales de esta angustia por la separación son:
Además de la angustia por la separación al tener que separarse por el día, esta nueva etapa evolutiva también puede afectar al sueño del bebé.
En torno a los 6 meses el bebé comienza a distinguir el día de la noche. Esto puede facilitar el sueño nocturno en algunos bebés, que empiezan a dormir más horas seguidas por la noche, pero no en todos. Así, algunos pueden experimentar, hacia los 8 meses, la ansiedad por separación nocturna, ligada a la que hablábamos antes. El tomar conciencia de que su madre es otra persona puede dificultar el sueño, haciendo que llore y se ponga muy nervioso si se despierta y no siente cerca a su madre. Los patrones de sueño se verán modificados y, por ello, es posible que el bebé no sea capaz de conciliar el sueño sabiendo que estará solo en la habitación.
Esto puede hacer que duerma mal durante unas semanas, aunque lo habitual es que se vaya pasando solo.

Para que tanto el bebé como vosotros sufráis menos cada vez que tengáis que separaros, podéis seguir estos consejos:
Si crees que la ansiedad por separación de tu bebé es excesiva, no dudes en consultar con tu pediatra.
Fuentes:
Bernardo Pacheco, P.; Tamara Ventura, W. Trastorno de ansiedad por separación.
American Academy of Pediatrics website. How to ease your child’s separation anxiety. www.healthychildren.org/English/ages-stages/toddler/Pages/Soothing-Your-Childs-Separation-Anxiety.aspx. Updated November 21, 2015. Accessed June 12, 2020.
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