
Tu cuerpo cambiará mucho a lo largo de los nueve meses de embarazo desde la fecundación, pero la transformación más mágica ocurrirá en el interior de tu útero. Se tarda aproximadamente 40 semanas en crear una nueva vida y este periodo se desglosa en tres trimestres de 12 semanas. En cada trimestre, tu bebé experimentará nuevos cambios y avances, de los que querrás estar al tanto a medida que se aproxime tu fecha probable de parto.
En este primer trimestre, tanto tú como tu bebé experimentaréis cambios. Se trata de uno de los momentos más importantes para tu bebé, ya que comenzará a desarrollarse su estructura corporal y sus sistemas orgánicos. Los cambios en tu cuerpo pueden causarte algunos síntomas no deseados como micción frecuente, sensibilidad en los pechos, náuseas y fatiga. Se trata de síntomas habituales cuando estás embarazada, pero cada mujer vive una experiencia diferente. Mientras algunas pueden sentir un incremento en el nivel de energía durante este periodo, otras pueden sentirse muy cansadas y emocionales.
Tu bebé comienza a desarrollar:
En cuanto a los órganos principales, el primer órgano que se desarrolla es el corazón a partir de una protuberancia situada en el centro del embrión. El corazón empieza a latir hacia la sexta semana de gestación y, en la semana 9, se divide en cuatro cámaras y comienzan a formarse las válvulas.
En la 5ª semana también se empiezan a formar los riñones, el hígado, el sistema nervioso central (constituido por el encéfalo y la médula espinal) y la espina dorsal.
En la 6º semana continúa el desarrollo del sistema digestivo y los pulmones. El feto ya cuenta con apéndice y páncreas.
A las 8 semanas todos los órganos mayores se han formado, aunque falta que se desarrollen y empiecen a trabajar.
Desde la semana 12 deja de ser un embrión y empieza a ser considerado un feto.
Se le conoce como el «periodo dorado» porque los efectos desagradables del primer trimestre suelen desaparecer. ¡Mejora los patrones de sueño y aumenta el nivel de energía! De todas formas, no todo es un camino de rosas. Puede que sufras dolor de espalda y abdominal, calambres en las piernas, acidez y estreñimiento. No obstante, merecerá la pena porque en algún momento entre la semana 16 y la 20, empezarás a sentir los primeros movimientos suaves de tu bebé. Al final de la semana 24, tu bebé medirá 25 centímetros y pesará alrededor de medio kilo. Tu bebé duerme y se despierta de manera regular y puede despertarse por los sonidos de tus movimientos.

El desarrollo de tu bebé:
A partir de la semana 24 ya es viable, aunque sería un prematuro extremo y podría tener dificultades para sobrevivir fuera del útero, por lo que hay que estar atenta a las señales de parto prematuro.
Es el último tramo. Los síntomas físicos que puedes sentir son falta de aliento, hemorroides, varices y problemas para conciliar el sueño. Estos síntomas surgen por el aumento de tamaño de tu útero que se expande de aproximadamente 60 gramos antes del embarazo a 1 kilo en el momento del parto. Entre la semana 31 a la 34 tras la concepción, tu bebé comenzará a prepararse para nacer y poco a poco irá colocando su cabeza bocabajo. Tu bebé crecerá rápidamente durante las últimas semanas y puede que notes menos sus movimientos. No te asustes si no se mueve con tanta frecuencia. Como cada día es más grande, cada vez tiene menos espacio para moverse. No obstante, si estás preocupada, consulta con tu médico. ¡Semana 40! Tu bebé está listo para vivir fuera del útero. Te aproximarás al momento del parto cuando las contracciones se intensifiquen y ocurran cada cinco minutos.
El desarrollo de tu bebé:
Desde la semana 37 se considera que el bebé está a término y puede nacer en cualquier momento, así que debes estar preparada.
Fabricada en Nueva Zelanda por:
Dairy Goat Co-operative (N.Z.) Limited.
18 Gallagher Dr, Hamilton,
New Zealand.