Tu hijo ya va al “cole de mayores”, pero, a pesar de haber ido durante un par de cursos a la guardería, es probable que los primeros días de colegio sean un poco difíciles para él ya que supone un gran cambio, sobre todo para un niño tan pequeño. Con estos consejos podrás hacer que todo sea un poco más sencillo.

¿Qué puedo esperar en estos primeros días de colegio?

Los cambios asustan a todos, grandes y pequeños, por lo que es normal que, en los días previos a empezar el colegio, tu peque esté un poco más irritable y nervioso, especialmente si vosotros también estáis preocupados y le transmitís esa ansiedad.

Es posible que, cuando le hables de que le queda poco tiempo para empezar el colegio, se ponga nervioso, llore, diga que no quiere ir… y, una vez empezado el colegio, es habitual que los niños sufran regresiones (hablar peor de lo que habla, querer usar chupete cuando ya no lo usaba, hacerse pis…), pesadillas, alteraciones del sueño o del apetito, dolores psicosomáticos (dolor de cabeza, de tripa)… aunque, por supuesto, no todos los niños pasarán por lo mismo ni con la misma intensidad. La madurez, el desarrollo y la personalidad del niño, así como su edad, ya que no es lo mismo ser de enero y tener 3 años y 9 meses que ser de diciembre y no haber cumplido aún los 3, harán que este proceso sea más o menos difícil.

Como tú ya conoces a tu hijo y puedes imaginarte un poco cómo irá el proceso, echa un vistazo a estos consejos para ayudarle y hacérselo más sencillo.

Consejos para conseguir una adaptación rápida y lo más feliz posible

  1. Genera expectativas positivas.

    Desde que acaba la guardería debes ir hablándole de forma positiva de la escuela y de todo lo bueno que le aportará: nuevos amigos, aprender cosas muy interesantes, jugar, hacer excursiones… Si tiene hermanos mayores puede ser más sencillo ya que lo normal es que quiera ir ya “al cole de mayores” con sus hermanos, pero ¡cuidado!, déjale claro que irán a clases diferentes o se llevará un buen chasco al empezar y ver que realmente no está con sus hermanos.

  2. Enséñale el nuevo centro.

    Debéis ir a pasear algún día por el colegio para que conozca el edificio, al menos por fuera, el parque o patio en el que jugará… Si además hay jornadas de puertas abiertas y puede conocer el centro por dentro, mucho mejor. Es posible que también vaya a su colegio algún amiguito de la guardería; en ese caso, la transición será más fácil ya que, al conocer a alguien, se sentirá menos solo y abrumado. Háblale también de sus nuevos profesores si sabes algo de ellos.

  3. Dale confianza y seguridad.

    Escucha sus miedos y pregúntale qué le asusta o qué le preocupa. Debes acompañarle en sus emociones y no restarles importancia, pero, a la vez, hacerle ver que todo irá bien.

  4. No alargues las despedidas.

    Si tu hijo se agarra a ti y se pone a llorar como un loco, debes separarle con cariño, pero con firmeza, darle un beso e irte. Si te pones a llorar con él, no quieres soltarle o alargas la despedida por pena, será aún más complicado. Debes mostrarte alegre, por mucha pena que te dé verle llorar. Evita los dramas.

  5. Ve adaptando sus horarios gradualmente.

    Si el primer día de cole tu hijo se despierta con mucho sueño porque estaba acostumbrado a dormir hasta las 10 de la mañana será aún más complicado. Para evitarlo, ve acostándole y despertándole más pronto en la semana previa a empezar el colegio para que le cueste menos madrugar, no tenga tanto sueño y esté con más energía y ánimo.

  6. No lleguéis tarde.

    Es mejor que entre de los primeros ya que, cuanto más tarde se haga, más posibilidades de encontrar en la puerta niños llorosos y rezagados que no quieren entrar y ya sabemos que el llanto se contagia, sobre todo cuando no tienes muy claro dónde vas. Si tu peque ve a otros compañeros llorando es más probable que se eche a llorar, así que procura ser de los primeros.

  7. La adaptación gradual puede ayudarle.

    En la mayoría de los centros escolares hacen una adaptación los primeros días que consiste en ir solo un ratito, entre 45 y 90 minutos, y con un grupo más reducido de compañeros para que sea más sencillo y el profesor pueda estar más pendiente de cada uno de ellos, ayudándolos a conocer su nuevo colegio.

  8. Muéstrate orgulloso y feliz a la salida.

    Al recogerlo, pon tu mejor sonrisa y dile lo orgulloso que estás de lo bien que ha ido su primer día de colegio. A todos los niños les gusta “hacerse mayores”, así que debes incidir en esa idea para que se sienta especial.

  9. Por la tarde, dedica tiempo de calidad y celebrad el comienzo.

    Para que la vuelta a las rutinas y el colegio sea menos dura, podéis aprovechar las tardes para pasar tiempo de calidad juntos y hacer algo especial en familia para celebrar el comienzo de las clases como ir a un parque especial, tomar un helado, ir el fin de semana de excursión o al cine… Lo importante es que se dé cuenta de que empezar el colegio no es el final de estar con sus papás o de hacer cosas divertidas por las tardes y los fines de semana.

Fuente:

Álava, Silvia (2016), Queremos que crezcan felices, Madrid, Actitud de Comunicación.