Baby Led Weaning (BLW) es la alimentación dirigida (o autorregulada) por el bebé. Es una forma de iniciar la alimentación complementaria a partir de los 6 meses sin recurrir a triturados ni purés, sino mediante trocitos.

¿Qué es el BLW?

Hasta hace unos años lo habitual era empezar en torno a los 5 meses con la alimentación complementaria a la leche materna o de fórmula siempre con purés o papillas de frutas, verduras, carne, etc. Sin embargo, desde hace un tiempo hay una alternativa a este tipo de introducción alimenticia que es el Baby Led Weaning que, traducido, es algo así como “alimentación dirigida por el bebé”. En este tipo de alimentación no se tritura la comida sino que se le ofrece en trocitos. Además, es el bebé el que decide lo que come y cuánto come, por lo que la leche sigue siendo su alimento principal mientras va incorporando estos nuevos alimentos a su dieta.

De esta forma, el niño va aprendiendo a comer como un adulto para que, hacia los 12 meses, ya coma casi igual que el resto de la familia y de todos los grupos alimenticios.

¿Cuándo empezar con el BLW?

La mejor alimentación para el bebé hasta los 6 meses es la leche materna, por eso, no se aconseja empezar con la alimentación complementaria antes de esta edad a no ser que el pediatra lo aconseje por algún motivo.

Una vez cumplidos los 6 meses la leche materna sola no es suficiente para cubrir las necesidades del bebé de ciertos nutrientes como el hierro, por eso se aconseja empezar con la introducción de otros alimentos.

No obstante, antes de empezar debes asegurarte de que tu hijo está preparado para este cambio comprobando si cumple con estas condiciones:

  1. Se mantiene sentado y con la cabeza erguida.
  2. Es capaz de agarrar la comida con su mano y llevársela a la boca.
  3. Ha desaparecido el reflejo de extrusión (con el que empuja hacia fuera los sólidos).
  4. Muestra interés por la comida.

¿Cuáles son los beneficios del BLW?

El BLW ofrece una serie de beneficios al desarrollo del pequeño:

  • favorece la coordinación y la motricidad fina
  • potencia su autonomía e independencia
  • estimula el sentido de gusto
  • permite que el niño pruebe una mayor variedad de alimentos y texturas
  • permite que el niño se autorregule y decida cuánto quiere comer, sin obligarle ni forzarle, lo cual es bueno para evitar problemas como la obesidad
  • fomenta buenos hábitos alimenticios
  • enseña al niño a masticar la comida antes que a tragarla y a comer solo, primero con las manos y luego, con cubiertos
  • no hay que cocinar aparte para el niño ni estar triturando toda su comida
  • al no obligarle a comer, se evitan los conflictos derivados de la comida (no quiere comer, no quiere probar, no quiere masticar…)
  • el momento de la comida es un placer para el peque y para el resto de la familia
  • permite el destete respetuoso

Inconvenientes del BLW

  • Es un método sucio, así que ponle un buen babero y dale de comer en una zona que no importa que manche.
  • No es rápido, por lo que no es para familias con prisas y poco tiempo para la comida.
  • Tiene riesgo de atragantamiento, por lo que nunca hay que dejar al niño solo mientras come.
  • Come menos cantidades, pero no hay problema si sigue con sus tomas de leche.

¿Cómo llevar a cabo el método BLW?

Para poder llevarlo a cabo de manera saludable y segura, debes tener en cuenta estos consejos:

  1. La leche materna o de fórmula sigue siendo su principal alimento, por lo que no lo interrumpas. Se trata de ofrecerle en algunas tomas (por ejemplo, la comida o la cena) otros alimentos, pero completar luego con leche si sigue teniendo hambre.
  2. La incorporación de cada nuevo alimento debe hacerse de manera progresiva, dejando pasar entre uno y otro al menos 3 días para observar posibles reacciones alérgicas o intolerancias.
  3. Los alimentos deben ser blanditos o cocidos, evita alimentos duros o peligrosos con los que pueda atragantarse, como frutos secos enteros (pueden ofrecerse molidos), uvas, palomitas de maíz, zanahoria o manzana cruda, etc.
  4. Cada trocito debe ser alargado para que pueda cogerlo con su mano y llevárselo a la boca para chuparlo, morderlo, saborearlo…
  5. Se deja la comida a su alcance, en la mesa o la bandeja de la trona, para que sea él el que la coja. Nunca hay que metérsela ni forzarle a comer, debe hacerlo solo.
  6. Ofrécele al bebé el mismo menú que tomáis vosotros, aunque adaptado y siempre sin sal ni azúcar.
  7. Siéntale a comer con vosotros parta despertar su interés y ser un buen ejemplo.
  8. Olvídate de las cantidades y no esperes que coma mucho al principio. Lo normal es que esté un buen rato saboreando y chupando un trozo, pero que ni siquiera se lo acabe. Por eso, la leche sigue siendo su alimento principal hasta que es capaz de comer mayores cantidades.

Fuente:

Blog EnFamilia de la Asociación Española de Pediatría: https://enfamilia.aeped.es/indice/baby-led-weaning